
ODA A LOS METALES
León Zeldis
ESTAÑO
Modesto, gris y laborioso
Parcha las ollas y las fuentes
Soldador de juntas
Tapador de huecos
Allí donde la fregona
Consuetudinaria se dio maña
Para gastar la lámina torcida
Vienes al rescate, pero pobre
Nadie te aprecia en lo que vales
Mientras no te hermanes
Con el brillante y colorido cobre
COBRE
La moneda más barata, puede ser
Despreciable, pero en cambio
Eres el hilo que conduce
Las palabras de uno al otro extremo
Y la luz, la fuerza y la energía
De potencia incalculable.
Rojo es el metal, la guerra
No te acepta sólo, eres tan blando
Que sin fuerza te doblegas
Por eso viene en ayuda el estaño
Y con fuego entrelazados
Sale el bronce, firme y duro
Tan brillante como el oro
Tan cortante como el hielo
O el acero
Pero también te mezclas con el pueblo,
Con el zinc, y transformado
En latón
Eres blando, dúctil y ostentoso,
En las puertas de abolengo.
PLOMO
Pesado y gris como el invierno
Ayudas a los cazadores
Y juegas con los niños
Con soldaditos de ricos colores
Cuelgas del anzuelo
Proteges a los médicos
De los rayos X
Y haces soldaduras fácilmente
En los techos de la gente
MERCURIO
Juguetón, travieso corre alegre
Si lo dejas suelto
Se dilata en el termómetro
Y se adosa al vidrio en el espejo
También se junta con el oro
Y lo usaba el sombrerero
Para fieltrar la lana
Pero como es veneno, incluso un poco
El pobre sombrerero queda loco
HIERRO
Duro es tu corazón, e inflexible
Marchas con todos los soldados
Cuántas muertes
Cuántas heridas has causado
Por tu culpa
Sin embargo
También el bisturí del cirujano
Se hace contigo
Haces puentes
Y estás en el alma de edificios
Todos los vehículos
Sean coches, sean tanques
Existen gracias a ti
PLATA
Espejo de la luna, pálido duende
Le diste tu nombre a la Argentina
ORO
El sol en nuestra dura tierra congelado
Rey de los metales, permanente
De las monedas componente
Luces en manuscritos
Y en el libro encuadernado