
EL SIMBOLISMO DE LOS VIAJES
León Zeldis Mandel
En varios grados masónicos, la ceremonia de recepción del candidato incluye un viaje simbólico, a veces más de uno, como en el ritual de iniciación del REAA. Allí el candidato realiza varias circunvalaciones dentro de la logia, representando los viajes.
Desde la antigüedad, los viajes han estado íntimamente ligados al descubrimiento, ya sea del mundo exterior, como en los viajes de exploración o aventura, o bien dirigidos al interior, donde el viaje representa un rito de evolución, madurez y transformación, todo ello relacionado con el ciclo de muerte y renacimiento.
Los héroes legendarios siempre realizan un viaje, ya sea en búsqueda de un tesoro, como Jasón y el vellocino de oro – pero también pensemos en la palabra perdida – o la búsqueda del Santo Grial – o para regresar al punto de partida, como en el caso de Ulises, o para llegar a un fin determinado, como Abraham viajando a la Tierra Prometida. El filósofo Carl Jung proponía que viajar es una imagen de aspiración, de un anhelo insatisfecho que nunca encuentra su destino.
Dante se encuentra en el medio de un viaje cuando penetra en un sombrío bosque donde se encuentra con Virgilio y comienza su descenso al infierno. Don Quijote parte en búsqueda de entuertos para enderezarlos, mientras que los conquistadores españoles buscaban oro, y la mítica ciudad dorada. Alejando Magno viajaba para conquistar el mundo, y podría continuar con una larga lista de viajeros famosos, desde Gilgamesh a Marco Polo, desde Cristóbal Colón hasta los astronautas viajando a la luna.
En la ceremonia de iniciación en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tal como se mencionó al comienzo, el candidato realiza varios viajes de purificación por los elementos. Pero además, en cierto momento, es conducido fuera del templo para realizar otro viaje adicional, explicado en el ritual del grado. Muy importante, sin embargo, es el viaje simbólico que no se ejecuta, sino que se alude. Se trata de la inscripción V.I.T.R.I.O.L., iniciales de la sentencia en latín Visita Interiora Terra Rectificando Invenies Occultam Lapidem, es decir, Visita el interior de la Tierra y mediante la purificación hallarás la piedra escondida. Esta es una inscripción alquímica. Según algunos autores, la piedra mencionada es la piedra filosofal, la que servía para transformar en oro el vil metal, o según otros, para transformar la naturaleza animal del hombre y así revelar su forma divina. Otros piensan que la piedra es el alma del iniciado, el sólido fundamento sobre el cual erigir su nueva personalidad, después de haber visto la luz.
El viaje simbólico está representado por el laberinto [i] que se encuentra en muchas iglesias, representando el peregrinaje a Tierra Santa. Llegar al centro (a veces de rodillas) equivale a llegar a Jerusalén. Este también en un viaje de purificación, ya que el peregrino que llega al lugar santo, ya sea Jerusalén, Santiago de Compostela, Roma o la Meca, o la tumba de un santo, experimenta una elevación y purificación de su alma, el ascenso a un nivel superior del espíritu.
La experiencia de caminar es un elemento necesario del peregrinaje, muy bien representado en el Camino a Santiago. Los miles de peregrinos caminan cientos de kilómetros para llegar a Santiago de Compostela, en Galicia.
El rito de circunvalación está estrechamente relacionado con el simbolismo de los viajes. Caminar alrededor de un objeto – un altar o la Kaaba – o un espacio determinado, es una expresión de reverencia o purificación. El movimiento es siempre en el sentido de los punteros del reloj, es decir, dextrorsum. En la logia, se cuadra el templo manteniendo el altar próximo a la mano derecha. [ii]
Aunque este rito estaba relacionado en la antigüedad con la adoración del dios sol, en el contexto masónico, manteniendo el altar y las tres Grandes Luces de la Masonería a nuestra derecha, nos recuerda que en ellas ponemos nuestra confianza. El movimiento dextrorsum es tradicionalmente positivo, mientras que su contrario, sinistrorsum, como indica su nombre, tiene connotaciones negativas.
También otras ceremonias de grado masónico incluyen viajes simbólicos. Cinco en el caso del aumento de salario. En ese caso, no se trata de purificación, sino de descubrimiento. Descubriendo el uso de las herramientas simbólicas que le permitirán al masón cumplir su tarea de pulir la piedra bruta.
De gran importancia, también, es la ceremonia del grado 18, basada fundamentalmente en la búsqueda de la palabra perdida. El candidato realiza viajes simbólicos para representar esta búsqueda.
En términos generales, podemos considerar que toda la experiencia masónica es un largo viaje de purificación y descubrimiento, con muchas etapas, para alcanzar una personalidad mejor, con menos asperezas, y con el intelecto más abierto, dispuesto a aceptar nuevas ideas y a enfrentar las vicisitudes de la vida con serenidad y el apoyo de firmes principios éticos.
[i] Ver “El Laberinto” en el libro Versión Reciente de Antiguas Letras, del mismo autor.
[ii] Symbols of Transformation, citado por J. E. Cirlot, A Dictionary of Symbols, Dorset Press, New York 1991, p. 164.