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EL SIMBOLISMO DE LOS COLORES EN LA MASONERÍA

León Zeldis Mandel

          Desde la antigüedad se reconoció el efecto producido por los colores sobre el intelecto y la emotividad de las personas. Los colores podían ser empleados para fines morales a través de alegorías, símbolos y alusiones místicas. Newton, que tenía afinidad por el ocultismo, escribió acerca del "efecto sensual y moral de los colores", donde la palabra "sensual" se refiere a lo que es transmitido por los sentidos. Algunos colores, se afirma, tienen propiedades terapéuticas, y se ha creado una rama especial de medicina alternativa llamada "Cromoterapia".

 

          En el simbolismo masónico los colores también juegan un papel destacado. El atuendo masónico, mandiles, capas, bandas, etc. tienen colores determinados, que varían según el rito,  el grado, y las decisiones de las respectivas autoridades masónicas, ya se trate de la Gran Logia, el Supremo Consejo, el Gran Capítulo del Arco Real, etc. La explicación para la elección de algún color es incierta y se han propuesto muchas teorías, especialmente respecto al color del atavío paradigmático del masón, el mandil. Tales explicaciones, sin embargo, son generalmente especulaciones imaginativas, sin fundamento histórico.

 

           Los tres colores fundamentales en todas las culturas son el blanco, el negro y el rojo. Estos son también los colores fundamentales de la obra alquímica, y son emblemáticos de los grados principales de la Francmasonería: el blanco en los grados simbólicos, el rojo en los capitulares, y el negro en los filosóficos. El mandil del Maestro Masón combina los tres colores: blanco y rojo por el anverso, y negro por el reverso. Este es el mandil del REAA, pero en el Rito York el color fundamental de los mandiles es el azul.

 

           Algunos autores sostienen que la elección del azul proviene de su conexión con la Orden de la Jarretera, mientras que el carmesí de los mandiles de los Grandes Banqueteros (Grand Stewards) se relaciona con la Orden del Baño (Order of the Bath), y el color verde de los mandiles en Escocia, con la Orden del Cardo (Order of the Thistle). Estas aseveraciones, sin embargo, están basadas en suposiciones.

 

          Si queremos buscar una explicación racional para la elección de los colores en Francmasonería tenemos que buscarla en el simbolismo tradicional. No cabe duda que los masones operativos usaban mandiles blancos lisos. Muchos cuadros y grabados antiguos demuestran este hecho. Al comienzo, la primera Gran Logia, la de Londres, continuó esta tradición operativa. Un retrato de Anthony Sayer, el primer Gran Maestro de la Gran Logia en 1717 lo muestra portando un mandil claramente blanco y sin decoración alguna. Esta situación, sin embargo, cambió rápidamente. Ya en 1731 la Gran Logia dictaminó que el Gran Maestro, su Diputado y los Vigilantes debían usar sus joyas "…pendientes de cintas azules alrededor del cuello, y mandiles blancos bordeados con seda azul". Los Banqueteros, por otro lado, usarían mandiles bordeados con seda roja, y collares rojos. En cuanto a la tonalidad exacta de azul, estaba descrita como "azul de la jarretera". 

 

           En base a esta descripción es que algunos autores decidieron que se eligió el azul para aprovechar el renombre de la honrosa Orden caballeresca creada por el rey Eduardo III en 1348. Esto, sin embargo, no parece ser cierto. La especificación de los colores siempre ha sido un problema, y hasta la invención del espectrofotómetro en 1935 no existía ningún medio científico para hacerlo. En el curso de siglos posteriores se desarrollaron varios métodos para catalogar los colores, basados en diversos tipos de catálogos de muestras de colores. En términos generales, en el siglo XVIII y hasta hoy se definían los colores en base a ejemplos o muestras, y así se habla de "verde botella", "verde oliva" "verde limón", "azul marino", "rosado", "violeta", "negro azabache" y decenas de otros nombres que designan tonalidades más o menos reconocidas por todos. De modo que describir el color del mandil como "azul de la jarretera" (Garter blue) no era otra cosa que una manera de especificar la tonalidad de azul, sin que eso signifique un intento de equiparar el mandil masónico con la Orden caballeresca.

 

           En Escocia, lo mismo que en Inglaterra, los mandiles eran en un comienzo blancos. Sólo en 1736, cuando se creó la Gran Logia, se eligió el verde para la vestimenta de los Grandes Oficiales, pero no se impuso como obligatorio para las logias, de manera que hay logias que usan mandiles con colores diversos, o incluso con los cuadros característicos de los clanes escoceses, "tartan".

 

           En otros países se utilizan otros diversos colores en los mandiles, como el verde en Italia [1], el naranja en Holanda, el púrpura en algunas Grandes Logias escandinavas, etc.

 

El blanco

 

            Blanco, el color original del mandil masónico, fue siempre considerado emblemático de la pureza y la inocencia, lo que se refleja en expresiones tales como Blanca Nieves, el lirio blanco. Hasta hoy, algunas Grandes Logias prescriben mandiles blancos para sus Grandes Oficiales, sea cual sea su rango. [2]

 

            Platón afirmaba que el blanco era el color preferido de los dioses. En la Biblia, Dios aparece vestido en ropas blancas como la nieve (Daniel 7:9). En el Nuevo testamento, Jesús es transfigurado en el Monte Tabor y entonces sus ropas se ponen de un blanco resplandeciente, más blanco de lo que cualquier blanqueador pudiera hacerlo (Marcos 9:3). Los sacerdotes en muchas religiones visten ropajes blancos.

 

            Entre los romanos, el carácter inmaculado del candidato a un puesto público era señalado por usar una toga blanqueada con tiza. Este es el origen de la palabra "candidato", de candidatus, vestido de blanco. Las sentencias en los tribunales se decidían con pequeñas piedras llamadas calculli que eran lanzadas dentro de una urna, blancas para absolver, negras para condenar. Esta costumbre se conserva en las logias, para votar un candidato a la iniciación usando las "balotas", generalmente bolitas blancas y negras. Algunas logias usan bolitas blancas y dados negros, para que por el tacto se puedan distinguir una de otra.

 

           El blanco representa comienzo, virtualidad, la página en blanco, la tela blanca frente al pintor.    Por lo tanto, es el color lógico relacionado con la iniciación y el primer grado de la Masonería Simbólica.

 

           El blanco también está relacionado con la idea de la muerte y la resurrección. Las mortajas son blancas. Los espectros se representan vestidos con velos blancos. Las lápidas son generalmente blancas. A veces, el blanco es el color del duelo, en vez del negro. Esto es así en Japón, y entre los antiguos reyes de Francia.

 

El azul

 

           Azul es el color de la bóveda celeste. Cerúleo es el azul oscuro del cielo. Su relación con el cielo hace al azul símbolo de la inmortalidad, la eternidad, el infinito, la castidad y la fidelidad. El azul es tranquilidad, contemplación. El celeste, en particular, representa prudencia y bondad.

 

           En el Arco Real se instruye al Tercer Principal diciéndole que el azul de su capa es emblema de beneficencia y caridad.

 

            En tiempos bíblicos, el azul estaba estrechamente relacionado con el púrpura. Estudios científicos han demostrado que ambos colores eran extraídos de ciertos moluscos llamados múrex, abundantes en la costa del Líbano. Los tintoreros sacaban la tinta de una especie de moluscos para producir el azul, en la Biblia llamado tjélet, y de otra variedad, muy parecida, se extraía el colorante para la púrpura, llamada en hebreo argamán. Tjélet y argamán aparecen juntos en diversos lugares del Pentateuco. Ahora se sabe por qué están juntos: porque se extraen de la misma fuente, los moluscos. La palabra tjélet tiene la misma raíz como la palabra tijlá, perfección, y la palabra tajlit, propósito, integridad.

 

          A fines de la Edad Media el azul llegó a ser considerado el color de la aristocracia, la realeza. El Azul Real, que desplazó al rojo en la corte. Así se habla de "sangre azul". El azul y el amarillo (color del oro) se convirtieron en los colores preferidos para banderas y estandartes. En Francia, la flor de lis del blasón real estaba pintada sobre un fondo azul. En los manuscritos masónicos antiguos se dice que el Venerable Maestro de la logia está vestido con chaqueta amarilla y calzas azules. Una interpretación tradicional de esta descripción es que se refiere al compás, cuyo cuerpo es amarillo (de bronce) y las puntas son azules (de acero).

 

Rojo y Púrpura

 

            El rojo, o escarlata, es el color del fuego, el calor y la sangre. Está asociado con la guerra, el heroísmo y el sacrificio; denota asimismo caridad, devoción, abnegación, recordando al pelícano que alimenta sus polluelos con su propia sangre.

 

            En el idioma hebreo, el nombre del primer hombre, Adam, tiene relación etimológica con la sangre y la tierra (adom y adamá, respectivamente). Esta conexión con la tierra posiblemente explique su vínculo con las pasiones, el amor carnal, y los cosméticos empleados por las mujeres. Rojo es el color de la juventud, del entusiasmo, la fuerza expansiva y la vitalidad. Es también símbolo de la fe y la fortaleza, de celo y fervor.

 

            El rojo también tiene su lado sombrío, relacionado con las llamas del infierno, el aspecto de los demonios, el rojo rostro de la cólera.

 

           El escarlata era el color distintivo de la Orden del Vellocino, establecida en 1429 por Felipe el Bueno, Duque de Borgoña (1419'67).

 

           La púrpura es el símbolo de imperio y riqueza, pero también de penitencia. Un hecho interesante, que parece haber escapado la atención de la mayoría de los escritores sobre este tema, es que en la Cábala hebrea, la palabra argamán, que significa púrpura, es también un acróstico de los nombres de los cinco ángeles principales del esoterismo judío: Uriel, Rafael, Gabriel, Micael y Nuriel.

 

El Negro

 

           Tradicionalmente, el negro es el color de la noche, la oscuridad, el mundo subterráneo y la muerte. El "humor negro" o melancolía (la átara-bilis), el negro cuervo de mal agüero, la misa negra, el mercado negro, los "días negros" de la bolsa de valores, todos ellos tienen connotaciones negativas.

 

           La Peña Negra de la Meca, centro de veneración del mundo islámico, que se supone sea un meteorito, era originalmente blanca según tradición musulmana. Los pecados del hombre fueron causa de su cambio de color.

 

           El negro también tiene su lado positivo, el de la seriedad y sobriedad, el negro traje de las reuniones formales, el hábito negro de los clérigos, tanto judíos como cristianos. Hay sectas religiosas que imponen a sus creyentes vestir de negro constantemente.

 

           El negro también está asociado con los criminales y los piratas. La "mano negra" y la bandera negra con calavera y huesos cruzados del corsario. Sin embargo, negro es también el nigredo, la primera etapa de la obra alquímica, que denota muerte y resurrección.

 

El verde

 

            Verde también ha estado siempre asociado con las ideas de la muerte y la resurrección, o inmortalidad. La acacia, un árbol siempre verde, representa estas ideas en el ritual masónico.

 

           El verde es un color secundario, como el púrpura y el naranja. Posiblemente por eso su uso en masonería es menos frecuente que los colores primarios azul y rojo. 

 

Colores heráldicos

 

           Ya que muchos de los grados superiores del Rito Escocés tienen un fondo caballeresco, no está demás agregar algunas palabras sobre el simbolismo de los colores heráldicos, aquellos empleados en los blasones.

 

            Los colores heráldicos son siete, correspondiendo a los siete planetas conocidos en la antigüedad. Dos son metales: or y argent (oro y plata), que en pintura son representados por el amarillo y el blanco, respectivamente. Los otros cinco colores son llamados esmaltes, tinturas o simplemente colores: sable, gules, azure, vert o sinople y purpure (negro, rojo, azul, verde y púrpura, respectivamente). El último, considerado una síntesis de los otros, se toma tanto como metal como esmalte.

 

           Las tinturas heráldicas tienen significado metafísico, diferenciándolos de los colores corrientes, La distinción entre metales y tinturas recuerda la diferencia entre lo material y lo espiritual. Es por este motivo que en heráldica la regla fundamental es que no puede poner metal sobre metal, ni esmalte sobre esmalte. La excepción más notable a esta regla es el blasón de Jerusalén, la Ciudad Santa, compuesta de oro sobre plata. Esto se explica por el hecho que Jerusalén es el vínculo entre el cielo y la tierra, la Jerusalén terrena y la celeste.

 

            [1]  El verde de los mandiles italianos puede estar relacionado con que su nombre en italiano, "Verdi", es no sólo el nombre del famoso compositor, sino también el acróstico de "Vitorio Emmanuele Re D'Italia, usado como lema revolucionario por quienes luchaban para unificar al país y establecer una monarquía constitucional.

          [2]  Por ejemplo, la Gran Logia de Pennsylvania.

© 2017 Leon Zeldis
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