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EL MAESTRO INSTALADO

León Zeldis

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            Es sabido que en la Masonería Operativa y en los comienzos de la Masonería Especulativa (siglos XVI-XVII), incluso hasta los primeros años después de la fundación de la primera Gran Logia en Londres, el 24 de junio de 1717, las logias practicaban solamente dos ceremonias o Grados: la Iniciación o Aceptación, cuando el joven candidato era ingresado en los registros de la logia, convirtiéndose en lo que en inglés es conocido  como el “Entered Apprentice” y la segunda ceremonia que transformaba al Aprendiz en Maestro y Compañero del Oficio (Master and Fellow of the Craft), que le permitía al masón buscar trabajo libremente. Sin embargo, solamente el masón que presidía la logia, pagaba las tasas necesarias, ocupaba los aprendices y los instruía, ostentaba el título de Maestro.

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          Fue en la tercera década del siglo XVIII, cuando el segundo grado se dividió entre Compañeros y Maestros, para crear el tercer grado basado en la leyenda del Maestro Hiram Avi, su muerte y demás detalles al respecto. No sabemos la fecha exacta por la falta de documentación, pero los Compañeros que pasaban la ceremonia del tercer grado fueron entonces llamados Maestros Masones mientras que el Maestro de la Logia recibió el título honorífico de Venerable (Worshipful). Es importante señalar que la introducción del tercer grado no fue rápida ni fácil, pues muchas logias preferían continuar practicando sólo los dos primeros grados con los que estaban acostumbradas. Al comienzo, la Gran Logia de Inglaterra pretendió controlar el otorgamiento del tercer grado, realizando la ceremonia de exaltación sólo en su Templo, pero pronto tuvo que desistir y permitir a todas las logias que elevaran sus compañeros a maestros.

 

          El Maestro Masón entonces fue el Masón que había recibido el Tercer Grado. La división del simbolismo entre los dos grados, segundo y tercero, no fue perfecta, de manera que tenemos, por ejemplo, que el número cinco, representado por los 5 puntos de Perfección, que ya se practicaba en el segundo grado operativo, aparece ahora en el tercer grado como parte de la leyenda de Hiram.  

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          Después de la fundación de la Gran Logia inglesa, ésta hizo lo posible por atraer a las logias existentes para que se incorporaran a la nueva institución. Una de las formas de subrayar la importancia de la Gran Logia fue darle prestigio a la ceremonia de Instalación del nuevo Venerable Maestro en sus logias, en presencia de oficiales de la Gran Logia.

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          En un comienzo, el nuevo Venerable Maestro de la logia era instalado en su trono con una breve ceremonia carente de elementos esotéricos, como está descrito en los reglamentos para la Constitución de una Nueva Logia promulgados por el Gran Maestro, el Duque de Wharton, en 1723, es decir, seis años después de la fundación de la Gran Logia. Algunas notas en dichos reglamentos confirman que entonces se practicaban sólo dos grados.

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          Cuando aparecieron los primeros libros que describían las ceremonias masónicas en las logias de los Antiguos (Three Distinct Knocks, en 1760) y de los Modernos (Jachin and Boaz, 1762), los pormenores que estaban incluidos acerca de la instalación del Venerable Maestro eran mínimos, y se limitaban a describir dónde se ubicaba el nuevo V.M. para ser investido, el breve juramento de no revelar los secretos y una lectura de las antiguas obligaciones del Maestro de la Logia.  

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          Es interesante señalar que los dos libritos ya mencionados, aunque representan las prácticas de las dos grandes logias que se ignoraban mutuamente, describen de manera casi idéntica esa parte de la ceremonia para el cambio de Venerable Maestro.

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          Sólo con la publicación en 1775 del libro de William Preston, Illustrations of Freemasonry (Ilustraciones de Francmasonería), tenemos una descripción aproximada de las ceremonias de Constitución, Consagración e Instalación de una logia, y allí encontramos el texto completo de las Obligaciones del Maestro de Logia, casi idéntico al texto habitual empleado en la actualidad en la ceremonia de Instalación del Venerable.  

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          Hasta 1792 la ceremonia de Instalación se realizaba dentro de la logia. Desde entonces, esta ceremonia se comenzó a celebrar en una sala adjunta al templo de la logia, en la que participaban sólo Maestros Instalados.     

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          Eventualmente, se llegó a crear un tipo de logia destinada solamente a la Instalación de los nuevos Venerables, que funcionaba como anexo de la logia. Por ejemplo, en la lista de logias compilada por el Dr. Richard Rawlinson (documento que actualmente se encuentra en la Biblioteca Bodleian de Oxford) figura la Logia N° 116, Logia de Maestros, anexa a la logia del mismo número. Aunque no estamos seguros del funcionamiento de este sistema, siguió en existencia hasta la unión de las dos Grandes Logias de Inglaterra en 1813. Algunos autores proponen la teoría de que esas logias de maestros anexas a la logia servían principalmente para otorgar un grado virtual de Venerable Maestro, con el objeto de que el hermano pudiera ejercer como uno de los tres oficiales principales en el Capítulo del Arco Real (Sumo Sacerdote, Rey y Escriba), lugares que en un comienzo estaban reservados a Venerables Maestros de logias.

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          La Gran Logia de los Modernos (la fundada en 1717) no reconocía el Arco Real, siendo una de las principales causas del conflicto que separaba las dos Grandes Logias.  Como no reconocían el Arco Real, los Modernos no tenían necesidad de otorgar un título virtual de Venerable Maestro.

 

          Al parecer, esto llevó a las logias de los Modernos a descuidar le ejecución de la ceremonia de Instalación. Sin embargo, muchos de sus hermanos querían entrar al Arco Real, que atraía por su interesante ceremonia, el vestuario, y por su conexión con la fe cristiana.

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          Cuando comenzaron las negociaciones para la fusión de las dos Grandes Logias de Inglaterra, la integración del Arco Real en el sistema de la Gran Logia Unida era uno de los escollos difíciles de solucionar.

 

           Los hermanos de la Gran Logia de los Antiguos insistían empecinadamente en que el Arco Real era la médula y el fundamento de la Francmasonería, y no aceptarían ninguna unión si no se lo incluía. Por su lado, los hermanos de la Gran Logia de los Modernos insistían en que la Masonería se componía sólo de los tres grados del simbolismo.

 

          Para comprender el motivo para esta posición hay que recordar la proliferación de grados, rituales y ritos en el siglo XVIII lo que justifica el temor de los hermanos de que si aceptaban el funcionamiento de un grado “superior” dentro de la logia, se abría la puerta a la introducción de otros grados, amenazando la unidad de la Gran Logia. 

 

          La solución  a que llegaron fue la de incluir el Arco Real como una continuación o completamiento del Grado de Maestro. Esta es la explicación del caso único en el mundo masónico, de que en Inglaterra los Capítulos del Arco Real funcionan como anexos a las logias simbólicas.

 

          Los demás grados del Rito York, como el Grado de la Marca, los Grados del Cautiverio, etc. funcionan en Inglaterra bajo autoridades independientes de la Gran Logia.  

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          Para preparar la unión, el Gran Maestro de los Modernos creó la Logia de Promulgación. El protocolo de su tenida del 19 de octubre de 1810 establece que “la ceremonia de Instalación de Maestros de Logias es uno de los verdaderos linderos (Landmarks) de la Orden, y debe ser practicada”.

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          El 20 de abril de 1813, ocho meses antes de la unificación de las dos Grandes Logias inglesas, el Duque de Sussex, Diputado Gran Maestro de los Modernos,  expidió una carta constitutiva para crear una “Logia  o Consejo de Maestros Instalados” cuya duración estaría limitada a un año, con el objeto de “reunirse para comunicar enseñanzas respecto a los ritos y ceremonias para la Instalación del Venerable Maestro de una Logia”. Esta era de hecho una logia de instrucción, para preparar a las logias de los Modernos para ejecutar la ceremonia del Arco Real después de la unión. Es significativo que simultáneamente, dejaron de funcionar las Logias de Maestros anexas a las logias.

 

          Después que pasaron varios años, el Gran Maestro verificó que la ceremonia de Instalación no se estaba practicando de manera uniforme y que se cometían errores, consideró entonces prudente tomar medidas para corregir esta situación.

 

          El 6 de febrero de 1827 el Gran Maestro expidió una Carta Constitutiva para fundar una Logia o Consejo de Maestros Instalados, compuesto de masones experimentados que eran ellos mismos Maestros Instalados, y el 19 de diciembre del mismo año la Gran Logia expidió una circular a todas las logias en el área de Londres, informándoles de la creación de dicha Logia o Consejo, fijando las fechas cuando iba a funcionar, y advirtiendo que la asistencia era obligatoria.

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          Como comenta Harry Carr (World of Freemasonry, p. 398), es sorprendente que la invitación estuviera dirigida sólo a las logias de Londres, pero se puede suponer que los Grandes Maestros Provinciales tomarían a su vez las medidas necesarias para informar y uniformar el trabajo en las logias bajo su jurisdicción.

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         También se puede suponer – aunque no tengamos pruebas al respecto – de que lo más importante que se quería uniformar era la parte esotérica, el Inner Working, reservado a los Maestros Instalados. 

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          Una vez alcanzada la unidad en los procedimientos y textos del ritual de Instalación, la ceremonia es ejecutada dentro del mismo templo, excluyendo a los hermanos que aún no han sido o no son en la actualidad Maestros Instalados, y se constituye entonces el Consejo (Board) de Maestros Instalados.

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          En ciertos casos especiales, por ejemplo en Israel, donde hay logias que trabajan en el Rito Schroeder que no practican esta ceremonia, fue necesario crear una logia especial de Maestros Instalados para otorgar el grado a los hermanos electos como Venerables en las logias Schroeder.

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          Un desarrollo que comienza a fines del siglo XIX es la fundación de Logias de Maestros Instalados, que tienen como principal objetivo escuchar conferencias examinando aspectos específicos de la ceremonia y estudiando su simbolismo. Estas logias, verdaderas academias de altos estudios de la masonería especulativa, no ejecutan ninguna ceremonia perteneciente a las logias simbólicas y se reúnen con menor frecuencia.

  

          Los hermanos que han llegado a ser elegidos para dirigir su logia, pueden aprovechar la oportunidad de profundizar sus conocimientos en la Logia de Maestros Instalados, sin la necesidad de conducir investigaciones y publicar sus resultados, como en las Logias de Investigación normales.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Beresiner, Yasha, Masters Lodges, www.freemasons-freemasonry.com/beresiner2.html,

consultado el 13.5.2015. Discurso inaugural del autor como primer Venerable Maestro de la Logia Montefiore N° 78 de Maestros Instalados, Tel Aviv, Israel.

Carr, Harry, The Freemason at Work, Privately Printed, London, 1976.

Carr, Harry, Three Distinct Knocks and Jachin and Boaz, The Masonic Book Club,

            Bloomington, Illinois, 1981.

Carry, Harry, World of Freemasonry, Lewis Masonic, Shepperton, England, 1985.

James, P. R., “William Preston’s Third Lecture of Freemasonry”,  Ars Quatuor

            Coronatorum, Vol. 85, for 1972, pp. 29-68.

Read, W., “The ‘Extended’ Working in The Board of Installed Masters”, Ars Quatuor

            Coronatorum, Vol. 84, for 1971, pp. 26-68.

© 2017 Leon Zeldis
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